¡Que libertad!
El poder gritar lo que siento.
El no censurarme por miedo...
tras velos suaves a veces.
Si con mis labios
pudiese escribirte el poema más bello
en la piel de tu cuello...
Y me pregunta una voz:
¿Y ahora dónde iremos?
Y yo me dejo llevar...
Son cintas naranjas suaves
las que corren ,
paralelamente,
tras de mi.
"Lo voy a hacer lo mejor posible"
Novedad es esto,
y a la vez es, como si lo hubiese estado haciendo siempre...